DISCURSO

La arquitectura necesita conversación.

Hablar de arquitectura también forma parte de la práctica.

Creo que existe una responsabilidad en poner las ideas frente a otros. Exponerlas, explicarlas, discutirlas y también confrontarlas.

Porque cuando una idea sale del taller deja de pertenecernos por completo.

Puede encontrar coincidencias, provocar preguntas, generar conversación o incomodar. Puede recibir reconocimiento y también crítica. Y creo que ahí hay algo valioso.

Estas conferencias, entrevistas y conversaciones son momentos en los que he decidido mostrar lo que hago y decir lo que pienso, sabiendo que hacerlo implica también escuchar lo que otros tienen que decir.

No me interesa únicamente hacer y callar.

Me interesa hacer, decir, discutir.

Y cuando hace falta, levantar la voz.

Porque la arquitectura también necesita conversación.